La junta de culata. Síntomas de una posible avería

24 Diciembre, 2021

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Las averías en la junta de culata pueden ser muy graves, por eso es importante detectar los síntomas de que algo no va bien con esta imprescindible pieza.
 
La junta de culata no es de las piezas más conocidas del coche y, sin embargo, su presencia y eficiencia son imprescindibles para que el vehículo funcione correctamente.
 
Acudir a revisiones periódicas del coche y realizar un mantenimiento rutinario, son medidas que ayudan a prevenir posibles averías.
 
No obstante, también es importante conocer los síntomas de que algo no marcha bien, para poder actuar lo antes posible y evitar una avería grave que dañe otras piezas y que, además, sea considerablemente cara de reparar.
 

¿Qué es la junta de culata?

 
La junta de culata es una pieza ubicada entre el bloque del motor y la culata, que puede variar en forma y grosor dependiendo del modelo de cada fabricante.
 
Esta pieza tiene muchas funciones. Entre ellas, la de conseguir un cierre hermético del bloque motor. También destaca por soportar altas temperaturas, así como la entrada de agua o de aceite.
 
Gracias a sus características y a estas funciones, puede mantener la eficiencia del motor lo mejor posible, sin que otros elementos puedan afectarle negativamente.
 
Sin embargo, si la junta de culata no está bien colocada o se desgasta o daña por algún motivo, no podrá garantizar esta eficiencia y otras piezas podrían resultar afectadas.
 

¿Qué averías más frecuentes sufre la junta de culata?

 
Lo cierto es que la resistencia de la junta de culata no evita que sea un elemento relativamente fácil de averiarse, sobre todo si no realizamos un mantenimiento adecuado.
 
La mayoría de averías relacionadas con la junta de culata se deben a estas situaciones:
 
- Cuando se produce un sobrecalentamiento del motor.
- En caso de fugas de líquidos (agua, refrigerante).
- Un mal funcionamiento de la bomba.
- Un radiador dañado.
- Una avería del termostato.
- Una mala colocación con respecto al bloque motor.
 

Síntomas de posibles averías con la junta de culata

 
A veces el hecho de que la junta de culata esté dañada o sufra una posible avería no se identifica al instante.
 
Por ese motivo es importante conocer los síntomas que pueden indicarnos que algo está fallando. Repasamos a continuación algunos de los más frecuentes:
 

Sale humo blanco del tubo de escape

 
En la mayoría de casos vamos a notar este síntoma. Muchas fugas en la junta de culata son internas al motor, por eso el refrigerante se cuela y se quema durante el proceso de combustión produciendo su evaporación. Ese es el humo blanco que vemos salir del tubo de escape.
 
Para confirmar que es de la junta de culata, ten en cuenta que si el motor está encendido, el humo no dejará de salir, además tendrá un olor dulce. Si sale de forma excesiva, es que hay una fuga considerable.
 

El radiador presenta burbujas

 
Otra consecuencia de que haya una fuga en la junta de culata es que los gases de escape se junten con el refrigerante.
 
Esto provocará que en el radiador o también en el depósito de refrigerante aparezcan unas burbujas. Son los gases de escape saliendo al exterior.
 

Mezclas de aceite y agua

 
Si tenemos una avería en la junta de culata que no detectamos, al cabo del tiempo el agua y el aceite se mezclarán.
 
El aceite en estos casos se vuelve de tonalidad blanca y además no lubricará bien el motor. Esto puede afectar a muchas piezas, desde los cilindros hasta el árbol de levas.
 
Por otro lado, el agua en el aceite de motor puede provocar oxidación, algo que desgastará el metal por el que pase.
 

Deficiencias en el sistema de enfriamiento

 
Una junta de culata que no funciona bien podría presurizar el sistema de enfriamiento. Si notas pérdida de presión, es posible que la junta esté quemada.
 

Motor sobrecalentado

 
Cuando la junta de culata está averiada o demasiado desgastada, el motor sufre sobrecalentamiento cuando supera velocidades altas.
 
Este sobrecalentamiento a su vez puede provocar muchas averías, por lo que al mínimo síntoma de que sucede, lleva el coche a un taller para que lo revisen.