Mejores consejos para conducir con nieve

18 Enero, 2021

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Conducir con nieve es, posiblemente, una de las situaciones más complejas que podemos afrontar con nuestro vehículo. Te damos los mejores consejos para minimizar los riesgos.

 

Durante estos días, muchos conductores se han enfrentado a la difícil situación de conducir con nieve. No es fácil y el riesgo de accidente se intensifica notablemente.

 

Tanto si te ves de imprevisto ante este reto de conducción, como si en tu zona es habitual tener que conducir con nieve, te ofrecemos algunos de los mejores consejos con los que afrontar esta conducción con menos riesgo.

 

Monta neumáticos de invierno

 

La primera acción que debemos realizar en una región donde es frecuente que haya nieve es montar neumáticos de invierno.

 

Estos neumáticos cuentan con una banda de rodadura desarrollada para drenar mejor el agua y reducir cualquier efecto  de patinaje o aquaplanning.

 

Con neumáticos de invierno también contarás con mejor agarre y tracción, así como podrás aprovechar una menor distancia de frenado.

 

Las clásicas cadenas de nieve

 

El uso de las cadenas es un recurso clásico, pero que sigue ofreciendo máxima efectividad para conducir con nieve.

 

Es más, el sector ha innovado mucho y hoy en día tenemos distintos modelos de cadenas, como cadenas araña, textil y compuesta, además de las más tradicionales. La mayor diferencia entre estos modelos es que los más recientes, son también más fáciles de colocar.

 

Arranque en segunda

 

Si conduces en condiciones de nieve, es recomendable hacerlo con la segunda marcha. Así evitas que las ruedas patinen si la superficie es demasiado resbaladiza.

 

Incrementa la precaución

 

Conducir con nieve es complejo tanto por el menor agarre como por la menor visibilidad. Por tanto, se aconseja incrementar al máximo la precaución al volante.

 

Esto significa reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad, para minimizar el riesgo de accidente.

 

Por descontado, intenta evitar acelerones o frenazos, pues puedes perder el control del coche en estas condiciones. La conducción al volante debe ser pausada, tranquila y precisa, intentando prevenir el trazado para realizar maniobras con mayor antelación.

 

Revisión del vehículo

 

El frío siempre puede condicionar el funcionamiento del vehículo, pero cuando llegamos a temperaturas extremas, el riesgo es demasiado alto.

 

Antes de cualquier recorrido a gran distancia, recomendamos realizar una revisión del vehículo, sobre todo de los elementos que pueden estar más afectados por las bajas temperaturas.

 

En primer lugar, hay que escoger un carburante de la mejor calidad posible, para mantener en buen estado el motor, igual que el aceite, para el que se aconseja que tenga baja viscosidad y sea de tipo sintético.

 

Otros elementos que son afectados por la dureza del invierno son las pinzas, los discos y los líquidos de frenos.

 

Además, presta mayor atención al líquido anticongelante, cuya función en esta época del año va a ser imprescindible, para mantener el motor a una temperatura correcta.

 

Por último, revisa la iluminación del vehículo y el estado de los limpiaparabrisas. Conducir con nieve implica hacerlo con menor visibilidad, por lo que debemos asegurarnos de que todos estos elementos funcionan lo mejor posible.