¿Qué es la correa de distribución y para qué sirve?

24 Septiembre, 2021

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Uno de los elementos más importantes de un vehículo es la correa de distribución. En este artículo vamos a contarte qué pieza es y el funcionamiento que tiene.

Un coche tradicional puede tener hasta más o menos 90.000 piezas. Por descontado, no todas tienen la misma importancia.

Una de las que sí es necesario que le prestemos atención es la correa de distribución. Tiene una función clave en nuestro vehículo y su rotura puede costarnos bastante dinero.

Función principal de la correa de distribución

Una correa de distribución es el elemento que se encarga de coordinar el movimiento del cigüeñal y del árbol de levas.

Gracias a ello, consigue que las válvulas se abran y se cierren, sin provocar golpes entre los pistones.

Diferencias entre cadena y correa de distribución

¿Sabías que un coche puede llevar tanto correa de distribución como cadena de distribución? Que no te confunda el nombre, se parecen pero tienen importantes diferencias.

La correa de distribución está fabricada con materiales como caucho, nylon y goma. Para acoplarse mejor a las poleas tiene una cara interior estriada.

La cadena de distribución, en cambio, es una tira de metal de eslabones. Esto hace que su funcionamiento sea prácticamente el mismo, pero su resistencia mucho mayor.

Por eso, mientras las correas de distribución se suelen cambiar por desgaste o como precaución ante posibles roturas inminentes, la cadena de distribución se cambia por pura prevención, sin seguridad de que se vaya a romper en realidad.

Riesgos de una rotura de correa de distribución

La correa de distribución es una de las reparaciones más costosas que podemos afrontar en un taller. Pero el verdadero riesgo está en que, si se rompe, puede afectar a otras piezas también de gran importancia en el vehículo.

Si se rompe la correa, el motor no contará con la sincronización adecuada en su movimiento. Si el pistón golpea continuamente a la válvula puede llegar a romperla.

Por descontado, también corren riesgo de daño los pistones, así que al final podemos llegar a afectar incluso al motor.

Cuándo cambiar una correa de distribución

Como puede comprobarse, con las correas de distribución, más vale prevenir que reparar. No esperes a que esté dañada para sustituir la de tu coche por una nueva.

Normalmente el cambio se recomienda cuando se han recorrido entre 60.000 y 160.000 Km. Si utilizamos diariamente el coche, estas cifras puedes reducirlas hasta un 20%.

Aquí vemos la diferencia clave con las cadenas de distribución. La resistencia de estas piezas, puede hacer que sigan funcionando durante 250.000 Km, momento en que se recomienda cambiarlas por unas nuevas.

En cuanto a su duración a nivel temporal, una correa de distribución en un uso corriente del vehículo puede durar de 7 a 10 años.

Pese a ello, en un taller oficial te recomendarán cambiarla a los 5 años. Así evitas afrontar un desgaste prematuro de esta pieza.

A nivel económico, dependerá del daño de la correa y de los precios del taller, pero en función de la gravedad de la rotura, podemos tener que afrontar de 300 a 1.000 euros de factura.