¿Qué es la vida útil de un coche?

Conocer la vida útil de un coche sirve para analizar si ha llegado el momento de cambiarlo o aún podemos sacarle rendimiento y conducirlo de forma segura.

La vida útil de cualquier objeto es un valor importante, ya que nos permite identificar por cuánto tiempo vamos a utilizarlo.

Sin embargo, en el caso de los vehículos este concepto es algo más difuso y hay que analizar diversos factores, para poder hacer un cálculo válido sobre si el coche ha alcanzado su límite o todavía le quedan kilómetros por recorrer.

¿Qué entendemos como vida útil de un coche?

La vida útil de un coche representa el valor en kilometraje o en duración temporal de ese vehículo.

Cada coche tiene sus propias características, por lo que resulta imposible fijar un valor único y general para todos los vehículos, pero sí podemos establecer algunas aproximaciones.

Normalmente, la vida útil de un coche actual está entre los 300.000 y 500.000 kilómetros y su duración media es de unos 13-14 años.

Por descontado, hay muchos factores que condicionan estas cifras. Por ejemplo, algunos conductores apenas usan el coche y tardan mucho más tiempo en recorrer 100.000 Km que quienes utilizan el vehículo para trabajar y viajar de forma constante.

El valor temporal es importante en cuanto al desgaste de algunas piezas independientemente de su uso, como también respecto a los componentes electrónicos.

Obviamente aquí entra también el factor de reparación. Si sustituimos una pieza vieja por una nueva, su vida útil se reinicia, lo que afecta a la vida útil general del vehículo.

Se considera a modo general que si estas reparaciones alcanzan el 80% del valor de un vehículo equivalente nuevo o incluso de segunda mano, podríamos afirmar que se ha alcanzado el límite de su vida útil.

¿Cómo podemos aumentar la vida útil de un coche?

Cuanto más cuidemos el vehículo, más nos va a durar. Por eso podemos actuar directamente sobre su vida útil, si seguimos algunas pautas basadas en la conservación apropiada del coche.

La primera medida que debemos adoptar es la de una conducción prudente. Además de por razones de seguridad, evitar frenazos y acelerones bruscos permitirá conservar buena parte de los sistemas del vehículo y de todas las piezas implicadas.

La calidad de las carreteras también puede ser un factor decisivo en la conservación del vehículo por más tiempo.

Se recomienda evitar obstáculos como baches y elementos similares, así como también subirse a bordillos.

Otro factor relacionado con la vida útil de un coche es el de la calidad de los productos utilizados en su funcionamiento, especialmente de los aceites lubricantes.

Dado que el elemento sobre el que más actúan es el motor, pieza clave en todo vehículo, cuidar al máximo de su buen funcionamiento va a ser decisivo para que el coche nos dure por más tiempo.

Prestar atención al depósito de combustible también está entre los consejos para aumentar esta vida útil, sobre todo si evitamos conducir con la reserva o incluso llegar al mínimo y no poder seguir conduciendo.

A nivel general, también es importante realizar un mantenimiento periódico del coche, ya que de esta forma pueden prevenirse problemas que a la larga dañarían más piezas, afectando directamente a lo que el vehículo puede durarnos.

Tenemos más artículos para ti