¿Cómo se puede reparar la carrocería de un coche?

La carrocería de un coche puede arreglarse en caso de sufrir un golpe o arañazos. Para ello hay que seguir un proceso específico y contar con las mejores herramientas.

Uno de los servicios más solicitados por los conductores es el de reparar la carrocería de coche, ya que en ella es donde visiblemente se percibe cualquier golpe, abolladura o arañazo.

Este trabajo requiere la participación de profesionales con experiencia y con los recursos de herramientas necesarios, para conseguir un resultado óptimo.

Gracias a las técnicas actuales de reparación de carrocería, podemos conseguir devolver a nuestro coche un aspecto impecable, como cuando salió de fábrica.

¿Cómo se repara una carrocería de coche?

En primer lugar es necesario tener claro que cada coche puede requerir una reparación distinta, en función de los daños sufridos en su carrocería.

Pero en general, el proceso a la hora de reparar una carrocería de coche puede seguir siempre los mismos pasos. En concreto, los siguientes:

Identificación de daños indirectos

A veces un golpe en la carrocería es solo la muestra externa de averías y daños más importantes. Es necesario solucionarlos previamente para evitar riesgos en la conducción.

Una vez hayamos solucionado estos daños (si es que se han sufrido), podemos abordar la tarea de reparación de la carrocería.

Extracción y desabollado

Con este proceso se busca «extraer» el golpe, básicamente hacerlo desaparecer de la carrocería. Podemos conseguirlo de muchas formas:

  • Desabollado indirecto: En abolladuras limpias y específicas, es posible aplicar fuerzas contrapuestas (golpe de martillo con presión de palanca o tas).
  • Desabollado directo: Se aplica con el tas sobre las zonas hundidas y se golpea directamente sobre la chapa.
  • Desabollado por golpeo/palanqueo: Con esta técnica se golpea directamente la abolladura desde su cara interna.

Batido y repaso de la carrocería

El proceso de batido consiste en igualar los desniveles que se hayan podido quedar en la chapa y en el espesor de la zona sobre la que hemos actuado.

Se realiza normalmente con golpes suaves sin rebote o con rebote mínimo, con una lima de carrocero.

Recogido

En el caso de que la carrocería haya quedado sobre estirada, debemos aplicar la técnica de recogida, para devolverle el espesor original.

Normalmente se hace con calor a través de herramientas específicas y con movimientos espirales desde fuera hacia adentro y perpendiculares, en la zona más elevada.

Después de este proceso, se aplica un trapo mojado o elemento similar para conseguir enfriar la zona tratada y conseguir, mediante este cambio de temperatura, que la chapa se retraiga.

Repetición de técnicas

Una vez que se han realizado todas las técnicas descritas para la reparación de la carrocería, hay que supervisar cómo ha quedado el trabajo.

Pese a que los profesionales que realizan estas tareas aprovechan herramientas y maquinaria específicas, no siempre se consigue a la primera los resultados deseados.

Por este motivo hay ocasiones en las que hay que repetir algunas técnicas, sobre todo las de desabollado y batido, hasta conseguir que la carrocería cuenta con el acabado que deseamos.

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